Reflection by: Fr. Salvator M. Stefula, T.O.R.
My dear parishioners,
May the peace and grace of this Lenten Season be with you. Lent is quickly coming to an end as we prepare for Palm Sunday and Holy Week. We have had these weeks to reflect on our relationship with the Lord, areas of sin in our lives and praying for the continual grace of conversion . I have mentioned before that God does not expect us to be perfect but He expects us to be holy. Holiness is continuing to have a close relationship with the Lord at all times. Our past scripture readings have been an excellent reminder of areas to reflect on and why we need to continue growing in our relationship with the Lord.
We are reminded today in our first reading that the Prophet Isaiah was sent to God’s people who had been held in slavery to let them know that God was with them and would lead them to freedom. Even as the prophet speaks, he tells them the road back to their own land is being made ready.
The Gospel tells us about the woman caught in adultery. Jesus offers her forgiveness and not condemnation. The Lord is always merciful to those who are truly penitent and have the desire to change. The Lenten Season has been that opportunity for all of us to experience the merciful love of Jesus. I hope you have been able to take the opportunity to celebrate the Sacrament of Reconciliation during this penitential season.
May the Lord give you His peace!
Mis queridos feligreses,
Que la paz y la gracia de este tiempo de Cuaresma esté con ustedes. La Cuaresma pronto termina mientras nos preparamos para el Domingo de Ramos y la Semana Santa. Hemos tenido estas semanas para reflexionar sobre nuestra relación con el Señor, los momentos de pecado en nuestras vidas y el orar por la gracia continua de nuestra conversión. He mencionado anteriormente que el Señor no espera que nosotros seamos perfectos, pero Él espera que seamos santos. La Santidad es el continuar teniendo una relación cercana con el Señor todo el tiempo. Nuestras lecturas pasadas de las Escrituras han sido un excelente recordatorio acerca de las áreas a reflexionar y el por qué necesitamos seguir creciendo en nuestra relación con el Señor.
Hoy en nuestra primera lectura se nos recuerda que el Profeta Isaías fue enviado al pueblo de Dios quienes estaban en cautiverio como esclavos para dejarles saber que Dios estaba con ellos y que los iba a llevar a la libertad. Aun cuando el profeta habla, él les dice que se está preparando el camino de regreso a su tierra.
El Evangelio nos habla de la mujer sorprendida en adulterio. Jesús le ofrece el perdón y no la condena. El Señor siempre es misericordioso con aquellos que realmente están arrepentidos y tienen el deseo de cambiar. El tiempo de Cuaresma ha sido para nosotros la oportunidad de experimentar el amor misericordioso de Jesús. Espero que hayas podido tener la oportunidad de celebrar el sacramento de la Reconciliación durante este tiempo penitencial.
¡Que el Señor te de Su paz!
