Fourth Sunday of Ordinary Time – Sunday, February 1, 2026

Reflection by: Fr. Alberto Bueno, T.O.R.

My dear Sisters and Brothers, our Gospel today is the beginning of Jesus’ Sermon on the Mount in the Gospel of Saint Matthew (Mt 5:1-12). These first verses are known as the Beatitudes. In 2018, Pope Francis released an Apostolic Exhortation called Gaudete et exsultate, “On the Call to Holiness in Today’s World.” Unfortunately, it has remained one of Francis’ lesser-known documents. This is sad because it is a beautiful and important statement about what is at the absolute heart of living as a follower of Jesus: what the Second Vatican Council called the universal call to holiness. This exhortation is made up of five chapters, and one of them (chapter 3) is devoted entirely to an extended reflection on today’s gospel: the Beatitudes. They’re just twelve verses out of all the gospels, but Pope Francis found them important enough to devote quite a large proportion of this document to consider. They must surely deserve some serious consideration by anyone who strives to live a holy life. And the late Pope’s words serve as a helpful companion to doing that. As the late Pope introduces this chapter he wrote: “Jesus explained with great simplicity what it means to be holy when he gave us the Beatitudes. (They) are like a Christian identity card. So if anyone asks: ‘What must one do to be a good Christian?’ the answer is clear. We have to do, each in our own way, what Jesus told us in the Sermon on the Mount. In the Beatitudes, we find a portrait of the Master, which we are called to reflect in our daily lives” (#63). I would encourage all of us to spend some time with Pope Francis’ words, not only with the third chapter on the Beatitudes, but with his whole exhortation. “Gaudete et exsultate”: Apostolic Exhortation on the call to holiness in today’s world (19 March 2018)

Queridos hermanos y hermanas, el Evangelio de hoy es el comienzo del Sermón de la Montaña de Jesús en el Evangelio de San Mateo (Mt 5,1-12). Estos primeros versículos se conocen como las Bienaventuranzas. En el 2018, el Papa Francisco publicó una Exhortación Apostólica titulada Gaudete et exsultate, «Sobre la llamada a la santidad en el mundo actual». Desafortunadamente, ha permanecido como uno de los documentos menos conocidos de Francisco. Esto es lamentable, porque se trata de una declaración hermosa e importante sobre lo que constituye la esencia misma de vivir como seguidor de Jesús: lo que el Concilio Vaticano II denominó la llamada universal a la santidad. Esta exhortación consta de cinco capítulos, y uno de ellos (el capítulo 3) está dedicado por completo a una extensa reflexión sobre el evangelio de hoy: las Bienaventuranzas. Son solo doce versículos de todos los evangelios, pero el Papa Francisco los consideró lo suficientemente importantes como para dedicarles una parte considerable de este documento. Sin duda, merecen ser tenidas muy en cuenta por cualquiera que se esfuerce por llevar una vida santa. Y las palabras del difunto Papa sirven como una valiosa guía para lograrlo. Como introducción a este capítulo, el difunto Papa escribió: «Jesús explicó con gran sencillez lo que significa ser santo cuando nos dio las Bienaventuranzas. (Estas) son como una tarjeta de identidad cristiana». Así que, si alguien pregunta: «¿Qué hay que hacer para ser un buen cristiano?», la respuesta es clara. Debemos hacer, cada uno a su manera, lo que Jesús nos enseñó en el Sermón del monte. En las Bienaventuranzas encontramos un retrato del Maestro, que estamos llamados a reflejar en nuestra vida diaria” (#63). Les animo a todos a dedicar un tiempo a reflexionar sobre las palabras del Papa Francisco, no solo en el tercer capítulo sobre las Bienaventuranzas, sino sobre toda su exhortación. Gaudete et exsultate: Exhortación Apostólica sobre la llamada a la santidad en el mundo contemporáneo (19 de marzo de 2018)